Los lamprófidos: las rocas oscuras que atraviesan la Costa Brava
Los lamprófidos son rocas magmáticas formadas a partir de magmas ricos en minerales oscuros como la biotita y la hornblenda. Suelen aparecer en forma de diques, es decir, fracturas de la roca que fueron rellenadas por magma procedente del interior de la Tierra.
En la Costa Brava, especialmente en el entorno de Fornells y Aiguablava, estos diques destacan porque cortan los granitos claros característicos del macizo litoral, creando un fuerte contraste visual.
¿Por qué presentan colores tan llamativos?
Aunque el lamprófido suele ser de color oscuro —negro, verde oscuro o marrón—, la alteración provocada por el agua marina, la oxidación y la presencia de distintos minerales puede generar tonalidades muy variadas:


- Verdes debido a cloritas y epidotas.
- Rojizos y anaranjados por óxidos de hierro.
- Amarillos por procesos de alteración superficial.
- Blancos cuando aparecen vetas de cuarzo o calcita.
- Tonos violáceos o pardos en zonas muy meteorizadas.
Esta combinación de colores hace que algunos afloramientos parezcan auténticas pinturas abstractas sobre los acantilados.
Los lamprófidos de Fornells y Aiguablava
En las calas de Begur pueden observarse diques oscuros que atraviesan el granito rosado. Estas estructuras se formaron hace millones de años, cuando el magma aprovechó fracturas preexistentes y se enfrió lentamente en el interior de la corteza terrestre.
El contraste entre:
- el granito claro,
- los diques oscuros de lamprófido,
- y las vetas blancas de cuarzo,
crea algunos de los paisajes geológicos más fotogénicos de la zona.

Un libro abierto sobre la historia geológica
Para el observador atento, estas rocas permiten reconstruir una parte de la historia geológica de la Costa Brava. Los granitos se formaron primero, a gran profundidad. Posteriormente, nuevas fracturas permitieron el ascenso de magmas más oscuros que dieron lugar a los diques de lamprófido. Finalmente, la erosión marina dejó estas estructuras al descubierto.
Hoy, caminar por el Camí de Ronda entre Fornells y Aiguablava equivale a recorrer millones de años de historia geológica escrita en bandas de colores sobre los acantilados.
